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Capitulo 14 (FINAL) "Queriendo escapar encontré mi hogar" By BlueRose

Capítulo 14(Final):

Siento unas finas sabanas cubriendo mi cuerpo, y sonrío al recordar todas las historias que han pasado desde que llegue a esta ciudad. Cada una de las “aventuras” por así llamarlo. Parece que fue ayer cuando llegue a Alemania.

Ahora 3 años después, en los que he reído, llorado demasiado, divertido, experimentado, aprendido, madurado y muchas cosas más…
En ese mi último viaje a México, hablé con Carlos sobre lo que había pasado, que esperaba un bebe de el y que yo me haría completamente responsable.
Una triste sonrisa se dibuja en mis labios, y esa traicionera escapa de mis ojos la misma que limpio justo antes de llegar a la comisura de mis labios. Y es que la nostalgia que siento al haber perdido a ese bebe aún sigue presente. Sorpresivamente llega a mi mente la razón por la que ahora sonrío y es esa pequeña que ahora ocupa la habitación del final del corredor, y ese brillante rosa chicle que ella quiso que enmarcara sus paredes.
Talvez se pregunte quien es, y los sacare de la duda. A los pocos meses de haber perdido al bebe, Bill me propuso que me casara con él. Fue algo sencillo, muy familiar. Pasado un año decidimos adoptar a Cindy esa pequeña de 5 años que ha alegrado nuestras vidas.
Mi sonrisa se hace cada vez más grande y me pongo de pie, me acerco a la pared que es adornada con muchos y pequeños cuadros que guardan recuerdos y momentos hermosos de estos últimos años de mi vida. Allí encuentro muchas fotografías, la mayoría en blanco y negro. Una mi cuñado Tom con Carolina.
¿Qué ha sido de ellos? Pues… comenzaron una relación formal al final de todo cuando Caro detuvo los planes de boda. Y hace unos meses se casaron.
Gustav e Ilse… ellos terminaron, pero quedaron como buenos amigos, ahora Gus anda con una rusa, parece muy enamorado, creo que esta vez si es la buena.
Y Georg… él quiere pedirle matrimonio a Karina, aunque dice que está algo nervioso, por eso ha postergado el momento.

La relación con mis padres mejoro muchísimo, Bill me ha enseñado a vivir feliz, él junto con Cindy son la luz de mi vida, bueno ellos y…

-Cariño- su voz suena adormilada.
-Dime amor- me beso sus labios una vez que estoy a su lado.
-Buenos días- sonríe
-Buenos días- lo beso de nuevo- Bill…- me mira con dulzura- te tengo un obsequio.- sonrío y su cara se vuelve seria.
-No es nuestro aniversario- afirma y asiento con la cabeza dándole la razón.- Tampoco mí cumpleaños…- piensa un poco más. Abro el cajón de la mesita de noche y de allí saco una pequeña cajita.
-Ábrela- le ordeno, él la toma en sus manos y comienza a quitar el papel, la abre y descubre unos zapatitos tejidos color verde. Inmediatamente mira mis ojos.
-Leticia- siento su nudo en la garganta- ¿es lo que creo que es?
-Bill vamos a ser papás- digo sin poder contener la emoción y el llanto, nos abrazamos y besamos.
Después de que los médicos nos dijeran que ya no podría tener más hijos, habíamos decidido adoptar para no dejar pasar mucho tiempo.
-¡Tengo que decirle a Tom!- exclamó huyendo de mis brazos y corriendo hasta donde se encontraba el móvil.- ¡Hermano! ¡Vas a ser tío!- y soltó una carcajada de alegría.

Aquí es donde dejo mi historia, que pasará en el futuro… no lo sé, lo único que se es que mi presente es hermoso y no lo cambio por nada. 

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Bueno eso es todo, por el momento.
Espero y les haya gustado mucho, y muchas gracias por seguir la historia hasta el final los que decidieron esperar. Muchas GRACIAS! Enserio muchas muchas gracias, por la espera. 
Un beso y un abrazo.
[BlueRose*]...

Cap 13 Fic "Queriendo escapar encontre mi hogar" By BlueRose

Capítulo 13:


Esos ojos color chocolate… dios si me haría falta en los días de mi viaje. Sin planearlo me había enamorado, ¡wow! Hoy me doy cuenta de que es muy cierto eso de que, cuando menos te lo esperas encuentras al amor. Solo que la situación no era la correcta, se que si lo dejaba lo haría sufrir así como yo sufría en este momento, por otro lado, si seguía con esto sería demasiado complicado.



Suspiramos al mismo tiempo, y esbozamos una triste sonrisa. Fue tan raro, ¿qué el destino solo jugaba con nosotros? Que hasta eso mismo nos dolía.



-¿Te gustaría ir a tomar un café?-sonreí.

-Claro, pero yo invito.

-¡Oh! Nada de eso, no me salgas con el machismo, yo pagaré.- me cruce de brazos. Él soltó una carcajada y me abrazó.

-Está bien, vamos pequeña.

-¡Hey!- exclamé indignada, me dio una suave patadita de lado en el trasero y comenzó a caminar dejándome atrás.





Después del café, decidimos que era hora de irnos. Teníamos miedo de que alguien reconociera a Bill, pero creo que o las fans estaban en junta por algún lado, o todos habían amanecido medio dormidos.



Llegamos al apartamento, la escena que nos encontramos fue demás tierna. Carolina abrazada de Tom, los dos sentados en el sofá totalmente dormidos cubiertos por una manta.

-Como limpiaron…- note el sarcasmo.

-Calla, se ven lindos juntos, siento ser yo la que los voy a separar.- me acerqué lentamente y le di golpecitos en la frente a Caro.- Hey Caro…- susurré- despierta. Carolina- dije un poco más fuerte.

-¿Eh?- entre abrió los ojos.

-Caro, vamos…

-¿Qué hora es?

-Es la hora de que nos vayamos, vamos.

-Está bien- bostezó, y se puso de pie. Tom se removió un poco, pero no se despertó.

-Nos vemos en la noche Bill- le sonreí mientras salí por la puerta principal.





Abrí la puerta del apartamento y justo cuando Carolina entró me giré.

-A ver Carolina, ¿tienes algo que decirme?- no se exactamente que fue lo que vi en sus ojos. Suspiré. Dirigí mis pasos hasta la sala de estar y tomé asiento en un sillón, seguida por ella.- Vamos Caro, algo pasa entre tú y Tom, pero quiero que me confirmes mis sospechas.- acarició su anillo de compromiso mientras suspiraba y sus ojos se llenaban de lágrimas.

-Es…-su voz se quebró, carraspeó un poco- es que… te lo juro que yo…- sollozó- yo no lo planeé, te lo juro que yo no lo planeé- sollozó nuevamente- no tienes idea de lo que quiero a Eduardo, pero creo que después de tanto tiempo las cosas se han ido enfriando…- tomó aire- Tu más que nadie me conoces, y creo que es hora de que aclaré algunas cosas.

-Okay tranquila amiga siempre te voy a apoyar- le sonreí- pero creo que es hora de hablarle a Ilse, recuerda de que nos arreglaremos juntas- me puse de pie, ella también y con una sonrisa motivo que me alegró.



Ilse no tardó nada en llegar, pedimos comida unas ensaladas. Y comenzamos manos a la obra. El departamento era de zapatos, ropa, cosméticos y demás accesorios tirados por todos lados, la música al tope y nosotras bailando cantando, mientras nos poníamos guapas. Ilse nos peinó Caro la maquilló a Ilse y a mi también y yo a ella. Solo nos quedaban los vestidos y estábamos listas, y solamente faltaban 15 minutos para que los chicos llegaran por nosotros.





El timbre sonó y las tres nos volteamos a ver, caminamos juntas hasta la puerta y antes de abrir suspiramos. Abrí lentamente la puerta y frente a nosotros se encontraban cuatro guapísimos jóvenes que sonreían.



-¡Wow!- exclamó Tom- están muy bellas

-Gracias- contestamos las tres al unisón.

-Vámonos Karina nos está esperando- el nerviosismo de Georg era más que evidente.



Tomamos nuestros bolsos y salimos al estacionamiento donde nos esperaba una gran, pero gran limosina, creo que en mi vida había visto una tan grande. Y vamos que me había subido en algunas, claro sin dar muchos detalles, pero esa era enorme. Después de unos cuantos minutos llegamos a una casa de dos plantas algo normal. Georg bajo luego de preguntarnos por centésima ves si se veía bien, era tierno como un pequeño gatito, de verdad le importaba la chica se notaba en sus ojos. Pronto se abrió la puerta nuevamente y ahora entro un Georg sonriente y una hermosa joven de complexión delgada, alta cabello rubio y ojos grises. Ella y Georg realmente hacían una hermosa pareja.



Mientras llegábamos los chicos brindaban y nos contaban como sería todo, claro diciéndonos que era la primera ves que llegaban los cuatro con parejas así que sería algo abrumador más para nosotras que para ellos. Que no nos pusiéramos nerviosas, sonriéramos y saludáramos un par de veces solo por quedar bien, después todo se calmaría. Conforme nos decían todo eso, iba haciendo nota mental de las cosas para no olvidar nada. No me di cuenta cuando llegamos hasta que la puerta se abrió y los primeros en bajar fueron Georg y Karina, no pude evitar sentir miedo cuando los gritos aumentaron de manera espeluznante ¿en qué me había metido?, posteriormente bajaron Gustav e Ilse, y los gritos subieron, después Tom y Carolina, pero cuando salió Bill realmente me asuste. Me daba miedo salir ¡no quería salir! Hecho un vistazo dentro para ver porque no salía y cuando me sonrió olvide todos los gritos, simplemente me olvidé de todo y tome la mano que me extendía.



Los flashes de las cámaras era cegadores, y las chicas que estaban por donde los chicos pasaban firmando nos gritaban que si éramos sus novias, sus amigas, alguna que otra nos gritó zorras, y demás palabras altisonantes. Aún así pudimos llegar hasta donde estaban algunos reporteros, cosa que se complicó un poco ya que todos querían fotografiar y entrevistar a los chicos.



-Chicos, buenas noches- saludo mujer joven que sostenía un micrófono en el que se podía leer RTL- Hoy vemos que vienen muy bien acompañados- ellos sonrieron, volteé a mirar a Carolina que traía una cara de no entender que era lo que estaba pasando.- ¿Podemos saber quienes son estas bellas mujeres?- acercó el micrófono a Bill, que respondió con una sonrisa.

-Amigas, son amigas nuestras.

-¿Solo amigas?- la sonrisa de la reportera se ensanchó.

-Así lo quieren- dijo al aire mientras me miraba, cosa que hizo que las fans gritarán. Mis ojos se abrieron completamente por su respuesta.

-¡Wow! ¿Eso fue una indirecta?- cuestionó mientras reía.

-En lo absoluto. Las cuatro saben perfectamente que es lo que sentimos por ellas, y eso es lo único que importa.

-¿Qué tienes que decir a esto…?- de pronto el micrófono se encontraba frente a mí, y solo pude tragar saliva y voltear a ver a Bill, él simplemente asintió, como autorizándome a que hablara.

-Ellos saben lo que pensamos y eso es más que suficiente, no tengo nada más que decir- contesté lo más serena posible, y con un ligero acento de ser extrajera, al final sonreí.

-Debemos irnos- Bill me tomó de la mano y volteó a mirar a los demás, quienes traían unas caras de confusión, sin decir palabra continúe caminando, sin siquiera voltear a mirarlo. Ni a él ni a nadie.



Entramos al salón pronto llegó un joven el que nos indicó como llegar hasta nuestra mesa. Todo, absolutamente todo estaba perfectamente decorado. Enormes arreglos florales estaban por todos lados al igual que telas de hermosos colores, cada una de las personas perfectamente vestidas y coordinadas, las mesas estaban vestidas con unos elegantes manteles negros y platos rojos. Sin duda algo muy bien preparado y de alta categoría.



El pelinegro me abrió la silla y me senté, ni siquiera un asentimiento de cabeza había salido de mí hacía desde lo que había sucedido en la entrevista. Él más que nadie sabía que, acepté a ir a ese evento por el aprecio y agradecimiento que le tenía, pero eso no le daba derecho a gritarle a media Alemania lo que sentía por mí. Menos sabiendo que contaba con millones de seguidoras, las que en esos momentos, si no tal ves mañana me odiarían al ver la entrevista. No solo a mí, también a Caro, Karina e Ilse.



La que más me preocupaba de las cuatro era Carolina, mi amiga aún estaba comprometida con Eduardo, si esta noticia llegaba a México y él se enteraba las cosas no saldrían nada bien, o por lo menos no acabarían bien.



-¿Qué pasa?- la voz de Bill sonó demasiado cerca para mi gusto, sus labios estaban casi por rozar mi oreja. Los demás habían roto el hielo nada más tomar asiento en la mesa, yo seguí callada. Giré mi rostro para quedar de cara a él.

-¿Qué pretendes Bill?- mi voz sonó tan delicadamente peligrosa. Sí, mi mirada demostraba coraje, eso era lo que sentía en ese momento.

-Nada Leticia, ¿por qué lo dices?- Sin embargo su rostro reflejaba serenidad.

-Por lo de hace unos minutos, ¿por qué dijiste eso? ¿Por qué Bill…?- no pude terminar la pregunta, no sabía que reclamarle, ¡sí! Estaba molesta, demasiado, ¿pero había una justa razón? Expulse sonoramente el aire que se encontraba en mis pulmones por la boca.- Sabes… olvídalo.

-Tranquila- tomó mi mano izquierda entre las suyas y me sonrió antes de besarla.

-No lo hagas más difícil- un nudo se había apoderado de mi garganta. ¿Estos cambios de humor se los debía al embarazo?

-¿Hacer qué?- preguntó rozando sus labios en el dorso de mi mano, se me erizó la piel.

-Bill…- reprendí, sus labios seguía acariciándome. Su mano derecha llegó hasta mi rostro y me acarició. Este hombre sabía que tenía el mayor encanto y sabía como explotarlo. Se acercó lentamente, sus ojos estaban llenos de ternura, cariño y un poco de miedo. Me enternecí al verlo, solo pude cerrar mis ojos y aceptar el suave y delicioso contacto de sus labios. Solo fue un pequeño roce y nos separamos.



La velada siguió comenzaron con un documental que me quitó el aliento, la cruda realidad con la que mostraban como vivían los pequeños niños de la calle, de ciudades de todo el mundo. Entrevistas a famosos acerca de cómo podrían apoyar a la causa, a personas comunes y demás. Los platillos de comida no podían faltar, y como ya había imaginado completamente deliciosa. Después de terminar el postre los chicos se pusieron de pie y nos dijeron que debían ir a hacer unas cosas y prepararse. Ilse les sonrió y asintió. David que se encontraba en la misma mesa que nosotros, a quién me habían presentado justamente minutos antes, desapareció con ellos.



Carolina se quejaba constantemente de que no entendía la mayoría de lo que decían las personas a su alrededor, aún cuando Tom se había pasado todo el tiempo traduciéndole.



-Es que no, ya está decidido- hizo una pausa- tomaré clases de alemán- Ilse y Karina se rieron- es que sí muchachas, el inglés ayuda y bastante, pero no es lo mismo. Quiero poder entenderles todo lo que me dicen, se que se esfuerzan por recordar hablar en inglés.- Justo en ese momento las luces se apagaron nuevamente, y apareció en escena una señora de bastante edad, pero aún así con exquisito gusto para vestir.



-Damas y caballeros, es un honor para m presentarles al grupo que esta revolucionando en este momento a toda Europa. ¿Quién iba a imaginar que estos chicos con tan solo quince años de edad comenzarían a causar furor entre todas las adolescentes? ¿Y aún más que se mantuvieran así por varios años? Así que un fuerte aplauso para ellos que están llevando la música en alemán por cada rincón de este continente. ¡Un aplauso para Tokio Hotel!- todos comenzaron a aplaudir, el escenario se iluminó y los chicos aparecieron. Tocaron tres canciones, la última fue la que más me llegó, hablaba precisamente de los niños de la calle, todas las mujeres presentes nos encontrábamos con los ojos llenos de lágrimas, mientras el escenario se apagaba nuevamente dando por finalizada su actuación.



Tardaron bastante en aparecer, y cuando lo hicieron Tom hizo a Carolina acompañarlo a no se donde. Cuando volvieron fue ya que el evento estaba dando a su fin, Caro se veía feliz traía una gran sonrisa en el rostro, no me atreví a preguntar en ese momento el por que.



Subimos de nuevo a la limosina, me encontraba realmente cansada y tenía mucho sueño. Apoyé mi cabeza en el pecho de Bill mientras me abrazaba, esa noche me sentía demasiado alejada a los demás. Llegamos a la casa de Karina y Georg se bajo a acompañarla, ya llevaba algo de tiempo, y claro Tom abrió la ventanilla y casi se sale por ella.



-¿Quieres darte prisa? ¿O es que piensas acampar allí? Por que nosotros queremos irnos- la risa de todos los presentes, menos de Carolina inundaron el vehículo, segundos después Georg entró casi corriendo.

-¿Tenías que estropearlo, verdad?- su puño dio contra el brazo del rastas.

-¡Hey Hagen!- le devolvió el golpe, y así estuvieron hasta que se cansaron.



No supe en que momento me quede dormida. Sólo se que el perfume de Bill embriagaba mis sentidos. Me quedé abrazada a él, a su delgado cuerpo que me abrazaba fuertemente, quería permanecer así todo el tiempo que pudiera. Me encantaba la sensación que su piel rozando la mía, de su voz acariciando mis oídos, de todos su ser inundando mis sentidos. Él era el chico perfecto.

Continuara...

Cap 11 Fic "Queriendo escapar encontre mi hogar" By BlueRose

Capitulo 11:

-Creo, que lo mejor sería que me fuera- se separó de mi.

-No es necesario, yo te invité a cenar.

-¿Segura?

-Si. ¿Que se te antoja de cenar?

Pensó un poco- creo que mejor te invito a cenar yo, a alguna parte.

-Pero si yo te invite- refunfuñé

-Pero te quiero invitar yo, anda ve y cámbiate, no creo que quieras salir a cenar con el pijama, y abrígate que se va a poner fría la noche.

-Está bien, espérame aquí, ahora vuelvo.

Me dirigí a mi habitación cuando vi que Tom encendía el televisor.

¿Qué me ponía? Abrí el armario, y comencé a buscar.

15 minutos después tocaron la puerta de la habitación.

-¿Puedo pasar?- me preguntó

-Si, pasa.

-¿Ya estás lista?, es que tengo hambre.

-Ya casi termino- dije terminando de ponerme el rimel. Me puse un poco de labial, y comencé a meter algunas cosas a mi bolso. Me giré a donde estaba y le sonreí- ya.

-Te ves muy linda- sonrió y me extendió su mano, la tomé y le sonreí.

-Gracias. ¿A dónde planeas llevarme?

-Oh… si te digo, no será sorpresa.

-Vamos, dime.

-No, pero tampoco creas que es lo más romántico o la gran cosa.- se rió y me reí junto con él.

Salimos del apartamento, cerré con llave, mientras me aseguraba mentalmente de haber cerrado ventanas, y haber apagado todo.

Después de media hora, llegamos a un restaurante bastante lindo, parecía tranquilo. Entramos y nos sentamos en una de las mesas de fondo.

Pronto llegó la camarera y nos pidió la orden.

Comenzó a decir lo que quería en perfecto alemán, mientras yo me quedaba con la boca abierta, cuando terminó volteó a verme.

-Em... te importaría ordenar por mí, no le entiendo nada al menú.

-¿Lo que yo quiera?

-Confío en ti. – le sonreí.

Después de que ordenó por mi la camarera se retiró dejándonos a solas.

Suspiró y me miro a los ojos- Sabes… Bill esta muy preocupado por Leticia.

-Me lo imagino, yo también estoy muy preocupada, y ella asustada, nunca imaginó todas las cosas que le están pasando en esté momento, de verdad le afectan mucho las cosas y mas ahora, q esta… delicada de salud, tenemos que cuidarla mucho.

-Y lo haremos, no te preocupes- tomó mi mano, la estrechó con la suya y me regaló una linda sonrisa, que no pude evitar devolver. En mi interior crecía un cariño y una atracción que ni yo misma podía imaginar.- Así que… te vas la siguiente semana?

-Si- aún mi mano era presa de la suya.

-Volverás?- me cuestionó con la mirada realmente preocupada. No pude y agaché la vista, fruncí el ceño.

-Tom, sabes… es tan difícil, mi familia, mis amigos, conocidos y demás esperan que llegue la fecha de la boda, todos están más que seguros que me casaré con Eduardo, que viviré el resto de mi vida a su lado, que tendré por lo menos 2 hijos, y que envejeceremos juntos, y sabes porqué?- le cuestioné, el se quedo callado y levante mi mirada a que se encontrara con la suya, se dio cuenta de que mis ojos se estaban aguando- por que yo me encargue de que así fuera, por que yo no contaba que este viaje que hice para visitar a Leticia me hiciera cambiar de opinión, por que ni siquiera Eduardo sabe que estoy pensando dejarlo todo, por que yo sabía que Eduardo siempre estaría allí para mí, por que el ha sido tan dulce conmigo, por que el es u gran hombre que no merece ser lastimado.- suspiré y miré hacía el cielo para después mirar esos ojos que me hipnotizaban.

-Pero tu no tienes la culpa de que los sentimientos manden al corazón, por que estoy casi seguro que lo que estoy sintiendo yo por ti, tu también lo sientes por mi, porque tu mirada me dice que te mire, tus labios me gritan que te bese, y tu piel que te acaricie. Por que tu misma no me apartas de tu lado- expresó y dirigió su mirada a nuestras manos aún entrelazadas- por que se que quieres que este contigo.- una lágrima surco mi rostro- Y sabes qué si el de verdad te quiere y te ama como creo que lo hace, te dejará libre, te dejará que ames como el te ama, por que comprenderá que no lo quieres engañar.

Sin darnos cuenta ya habían pasado varios minutos y la camarera ya había llegado con nuestra cena.

Le dijo algo a Tom que no supe como interpretar, pero este soltó mi mano y ella nos pudo servir los dos platos de comida. Y se retiró.

-Espero y te guste- me sonrió, tomó mi mano y me jalo un poco para que me aproximara a el, deposito un dulce beso en mi mejilla. Y comenzamos a comer en silencio.

Pasó la cena, y decidimos irnos al departamento, allí tomaríamos el postre. Claro, no nos fuimos en silencio, comentábamos una que otra cosa de nuestras vidas y no se como surgió el tema, que de pronto estábamos hablando de nuestra infancia y adolescencia.

-Uf hubieras visto, aquí en Alemania se usa que cuando estás chiquito, un día tu madre te de una especie de cono lleno de dulces se llama Schultüte, dios el de Bill estaba lleno de gomitas y cosas así. Ese mismo día se acabó el suyo y por la noche ya no aguantaba el dolor de estomago, mi madre no se la acababa con los remedios, terminó dándose por vencida y llevándolo al hospital. – comenzamos a reír, claramente me había imaginado a Bill lleno de dulce en el rostro, y con una cara de sufrimiento agarrándose de la panza y llorando.- Bueno te toca.

Metí la llave y abrí la puerta entramos y cerró la puerta, o si se notaba el cambió de temperatura con la calefacción, me quite el abrigo y lo dejé en el recibidor. Al igual que él.

-Pues no creas cuando estaba chiquita yo le dí unos dolores de cabeza a mi mamá, dios si yo te contará.- me quedé callada unos segundos y el me indico que continuara- bueno… que te puedo decir… ah!! Ya sé! Una ves cuando estaba chiquita mi mamá acababa de comprar una colcha nueva para mi cama, estaba tan preciosa aún lo recuerdo era de las princesas, pero mi madre olvido sacar los inciensos de mi habitación, así que cuando se fue a trabajar prendí uno, y lo traía en la mano jugando con él, pues me senté en la cama con el edredón nuevecito, cuando una ceniza cayó en la cama, y pues se hizo un hoyito en la colcha nueva, yo me quede mirando y pronto supe que sería como un pizarrón, podía escribir allí o dibujar lo que yo quisiera y así lo hice, cuando llegó mi madre me puso una buena!! Imagínate horas antes había visto el edredón impecable y cuando llegó había solo retazos por que claro una ves que comencé a dibujar nada ni nadie me paro.

-Enserio hiciste eso?

-Si, y eso es lo menos que hice, fui a dar al hospital más de una ves- puso una cara de asustado, yo solamente pude reír.

-Oye de una ves… quieres el postre para comenzar a hacerlo.

-Si. Tu lo harás?

-Claro- contesté indignada a su pregunta- que no sabes que estoy estudiando gastronomía. Pronto podrás ver a toda una Chef frente a ti.

-Mm… que rico-soltamos la carcajada al mismo tiempo y me levanté de mi cómodo asiento para ir a la cocina y ponerme a trabajar. Primero ver si había crema, si, si había, azúcar también, lo más importante de todo helado de vainilla, y un poco de de menta. Salí corriendo de la cocina, subí las escaleras y me dirigí a mi cuarto, yo sabía que había traído lo había metido un día antes, busqué en mi maleta y encontré la gigantesca bolsa de chocolate semi-amargo, y baje de la misma manera que si, corriendo rápido puse la caserola con agua y el refractario de vidrio sobre esta, coloqué el chocolate en el refractario de vidrio y a derretir el chocolate a baño María.

-Tom!!- grité

-Mande!!- respondió, será flojo

-Ven, ayúdame a que esto se haga más rápido

-Está bien, ya voy.- escuché como apagaba el televisor y llegaba.

-Necesito que muevas el chocolate mientras yo bato la crema- su rostro cambió drásticamente y apareció una sonrisa pícarona, se acercó mucho a mí.

-Mm… y tu decías que no querías hacer nada- pronto caí en como había sonado lo que había dicho.

-Hay ya- le empuje- ándale checa el chocolate.- yo puse la crema en la batidora y mientras se comenzaba a inflar piqué muy finamente un poco de menta, agregue el azúcar con muchísimo cuidado y finalmente la menta. Saqué la crema de allí y la coloqué en un refractario.

-Oye… esto yo creo que ya está- me acerqué un poco.

-Si, ya está apágalo- envolví el refractario con plástico y lo metí en el congelador, para que se enfriara mas rápido.

-Yo pensé que era más difícil cocinar.

-Es bastante fácil, bueno… no es que hayas hecho mucho tampoco- me reí

-Oye…

-Es verdad, luego te enseñaré a hacer otras cosas, es genial la cocina- pasaron 5 minutos y saqué la crema batida. Busqué dos copas.- mira te enseñaré a decorar un poco. Primero pon un poco, pero solo un poquito de chocolate en las copas, y cuida que no se manchen los lados de la copa, solo chocolate en el fondo.

-Está bien- agarró una copa y se concentró de verdad se concentró, era tan gracioso con esa cara de serio sirviendo chocolate, uno creería que su vida dependería de eso- ya está- dijo dándome las copa con cuidado.

-Ok- abrí el helado y con una cuchara saqué dos bolas y las coloque en una copa, y otras dos bolas en la otra, quité el plástico del refractario que contenía la crema, agarré un poco de ésta y la coloqué sobre el helado, así en las dos copas, tomé un poco más de chocolate y esparcí un poco en la crema batida solo un poco, y por último coloqué una ramita de menta para adornar.- Voilá- dije en perfecto francés señalando las copas.

Fuimos a la sala y allí las devoramos completas. Entre risas y anecdotas.

Es que como era posible que viviera tantos sentimientos con él, lo acababa de conocer. Era algo que no podía creer, pero allí se encontraba frente a mi riendo a sus anchas llenándome de esa dulce y grave risa, de esa sonrisa que al primer instante me conquistó, si aun que yo no lo acepté en ese momento. Todo eso, en que? Dos días, nadie me lo creería, por que no es nada común, no es nada normal.

Sin poder evitarlo me salió un bostezo, sonreí.

-Tienes sueño eh?

-Sólo un poco.

-Debes descansar, mañana tenemos que estar al cien para ir a recoger a Leticia.

-Si, losé- salió otro bostezo de mi boca.

-Vamos yo te llevo a la cama- se puso de pie y me tomó en brazos coloque mis brazos tras su cuello, para evitar caerme y me recargué en su hombro. Escuché como comenzaba a cantar un linda canción que yo no entendía por que estaba en alemán, pero sin embargo, que para cuando llegó a mi habitación y me dejo en la cama yo ya estaba casi dormida, me arropó y se dispuso a salir de allí.

Cuando estaba a punto de cerrar la puerta.

-Tom…- lo llamé, sonrió.

-Mande- susurró acercándose a mi

-Te quedas conmigo?- le miré a los ojos, su rostro se suavizó de una manera que no podría describir. Se acercó más y depósito un cálido beso en mi frente para después alejarse un poco de mí. Se quitó los tenis y se recostó a mi lado, me abrazó por detrás y antes de poder quedarme dormida, pude escucharlo decir…

-Sueña mi princesa, sueña…

Continuara...

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Hola!! a mis lector@s!! Gracias, primero que nada por leer el fic, y gracias por esperar tanto, yo se que tardo en mandar los capitulos a EBill!! ^^ que por cierto es un amor de persona, pero de verdad muchas gracias a su apoyo. Gracias a ustedes, al blog y por supuesto a EBill! Y ya saben, cualquier comentario, mandenselo a EBill, que me lo hara llegar a mi^^


Se cuidan!!


Besitos


BluRose*.


Cap 10 Fic"Queriendo escapar encontre mi hogar" By BlueRose

Capitulo 10:

 

Narra Bill:

 

Salí de la habitación con el corazón destrozado, me sentí fatal, pero no podía hacer nada, ella quería espacio se lo daría, pero eso si Bill Kaulitz nunca se da por vencido.

 

Llegué a la cafetería donde todos estaban charlando tranquilamente.

 

-Yo me voy Tom, ¿te vienes o te quedas?- dije serio

-Me voy- comencé a caminar, mientras escuchaba como Tom se despedía de todos.

 

Entre en el coche y esperé que Tom llegara.

 

-Las cosas no salen como las planeas, ¿verdad?

-No- encendí el coche y nos dirigimos al apartamento.

 

Llegamos, no tuve ganas ni de cenar, Tom se puso a ver la tele y yo me fui a dormir.

 

Narra Carolina:

 

Cuando llegamos a la cafetería nos pusimos a hablar.

 

-Así que te casas- me dijo, yo suspiré.

-Pues… eso parece…

-No se te ve muy contenta

-Lo se, lo estaba, pero las cosas cambian.

-Si, o muchas veces quieres aparentar cosas o sentimientos que al final no son los que realmente sientes y te terminan jodiendo la vida.

-Si, algo así.

-Eres muy linda, como para que estés así... – lo mire a los ojos confundida.

-¿Así como?

-Encadenándote a una vida que realmente no quieres llevar y que te hará infeliz. – suspiré nuevamente. Y nos quedamos cayados un buen rato. – ¿Te quedarás a dormir está noche aquí en el hospital con Leticia?

-Ese es el plan.

- Me puedes dar tu celular, para más tarde o por la mañana hablarte para ver como está Leticia.- dijo extendiéndome el suyo para que le tecleará mi número. Después de haber presionado una serie de números bastante larga, porque claro debía incluir la lada de México se lo devolví, y le dio guardar.

En ese momento apareció el gemelo del rastas.

 

-Yo me voy Tom, ¿te vienes o te quedas?- dijo serio, bastante diría yo, ¿pues que abría pasado?

-Me voy- respondió Tom, Bill comenzó a caminar.

 

-Bueno, creo que me voy, porque pues ya lo viste a saber que habrá pasado, te marco más noche.

-De acuerdo, te cuidas.

-Igual- me dio un beso en la mejilla y se despidió de los demás con el brazo, vi como se marchaba.

 

-Iré a ver como se encuentra Lety, cualquier cosa estamos en la habitación.- les avise a los que quedaban allí, ellos asintieron.

 

Camine por los pasillos del hospital hasta llegar al número 215. Cual fue mi sorpresa al llegar a la habitación y encontrarme con una Leticia ahogándose en un mar de lágrimas y sollozando a más no poder, corrí hasta donde se encontraba y la abrace.

 

-¿Qué pasó corazón?- cuestioné preocupada.

-es… que…- trataba de decirme entre sollozos- Bill… no… quiero… que esté… conmigo…- logró decir y volvió a soltar el llanto, pero más fuerte aún.

-Pero, ¿porque el te dijo algo, tu le comentaste algo?- negó- ¿entonces corazón?, antes de ponerte así debes de ponerte a pensar, no tienes ninguna razón, ¿sabes por que?- volvió a negar, pero está vez volteó a verme a los ojos.- Porque ni siquiera le has dicho y el ni siquiera te ha dicho que no quiere estar contigo porque estas embarazada, ¿y sabes que creo?- volvió a negar- creo que el no te dejará por que estés en estas condiciones, al contrario si el en verdad te quiere no le va a importar. Y si resulta que después de que le digas entonces si no quiere nada, pues es por que no era para ti. Así que fuera lágrimas- le sequé los ríos de agua que surcaban por su cara con uno de los pañuelos que había en la mesita de junto a la cama.- ¿Estas mejor?- asintió.

-Muchas gracias- logró decir con la voz ronca.

-Ya sabes que siempre voy a estar para lo que necesites, ¿okay?- asintió.

-Ve a dormir al apartamento.

-Crees que como te vi ahorita me voy a ir- ella asintió.

-Quiero que descanses, ve a dormir, yo ya estoy bien gracias a ti, así que ya no lloraré, aparte ahorita voy a pedir si me pueden poner un calmante y me dormiré, pregunta nada más a que hora me darán de alta mañana por la mañana, ¿si? Y me traes algo de ropa.

-¿Segura?

-Claro que sí, anda, dile a Ilse y a los demás si están que ya te vas a ir, que no se preocupen.

-Está bien- me separe de ella- nos vemos mañana y que descanses, cualquier cosa, márcame al celular.

- Lo haré, vete tranquila, estoy rodeada de doctores, no me va a pasar nada.- le dediqué una sonrisa antes de desaparecer por la puerta.

 

Fui de nuevo hasta la cafetería y me encontré con que los chicos ya se estaban yendo también.

 

-¿Ilse, me puedes llevar al apartamento?

-Claro, ¿iras a dormir?

-Si, Leti dice que estará bien, que me vaya, pero que me venga temprano a la hora que la den de alta.

-Pues vamos a ver a que hora y ya nos vamos, ¿te parece?

-Si, vamos.

 

Fuimos y preguntamos, nos dijeron que a las 9 y media de la mañana. Cuando llegué al apartamento lo primero que hice fue darme un buen baño de agua caliente, ese día había sido bastante largo y quería descansar. Cuando estaba por entrar a la cocina para ver que cenaría comenzó a sonar mi celular, vi la pantalla, era Eduardo.

 

-Hola.

-Hola amor, ¿como estas?

-Bien, un poco cansada, pero bien ¿y tu?

-Extrañándote. Como está Leticia.

-Pues la verdad, ahorita esta en el hospital- le dije mientras abría el refrigerador para ver que había.

-¿Qué le paso?- cuestionó alarmado

-Tranquilo, pues ahora ya está mejor, pero se tiene que quedar a recuperación, te voy a decir, pero no quiero que lo comentes a nadie, ¿okay?

-Si, no te preocupes, no digo nada.

-Bueno pues, Leticia está embarazada y no lo sabía, un embarazo de alto riesgo y pues… estuvo a punto de abortar.

-Dios, pero esta bien ahorita, ¿verdad?

-Si, si ya esta mejor.

-Pues que bueno, que este recuperándose y que no pasó a mayores.

-Oye, Ed te dejo porqué voy a ver que ceno, sale?

-De acuerdo, me saludas a Leti.

-Está bien.

-Te Amo

-Bye.- colgué, no podía decirle te amo, ya no.

 

Dejé el celular sobre la barra de la cocina y comenzó otra ves a sonar, esta ves un número privado.

 

-Si?

-Carolina, ¿eres tu?- me cuestionó en inglés.

-Si Tom, soy yo.

-¿Cómo está Leticia?

-Pues bien, ya más tranquila, y pues me obligó a que me viniera al apartamento.

-Ah… ¿estás aquí?

-Si, quieres venir a cenar, estaba viendo que hacía de cena.

-Si, voy para haya.

-De acuerdo, no vemos.

-Bye.

 

Un par de minutos más tarde sonó el timbre. Y fui a abrir.

 

-Hola, pasa- le dije al rubio.

-Gracias.

-Vamos a la sala.- asintió y me siguió, tomamos asiento en el sofá.

-Oye… se que Leticia le esta ocultando algo a Bill.

-¿Por qué dices eso?

-El me lo dijo, no te voy a preguntar que es, pero ¿es algo grave?- suspiré

-Depende de cómo lo veas, es lo único que te puedo decir.- hizo una mueca de no estar satisfecho, pero dejo el tema por visto.

-Otra cosa, ¿te gusto?- se me abrieron los ojos

-¿Qué?- susurré

-Que si te gusto.

-Cr... Creo- titubeé- creo, que no es una pregunta a una mujer comprometida.

 -Simplemente contesta.

-No, puedo.

-Eso es un sí?

-Tom, basta.- rápidamente se acercó mucho a mi pegando su pecho con el mío y tomándome de la espalda.

-Tom…- dije suplicando- para por favor- no podía apartar la vista de sus ojos. Se acercó un poco más, pero pude llegar a desviar mi cara y el beso que quería darme quedó en la mejilla.

-Lo siento, estoy con Eduardo y la verdad, no se que pase la siguiente semana que me devuelva a México, no se si siga con la boda o no, pero mientras tenga este anillo en mi dedo- dije mostrándoselo- debo de respetar el compromiso que hice con está persona, debo de respetarlo a él.


continuara...

Cap 9 "Queriendo escapar encontre mi hogar" By BlueRose

Capitulo 9:

-Bueno, bueno… en ese caso, nos espera una gran, pero gran tarde de compras!! Oh si chicas!! Sabrá lo que es ir de compras con Ilse!!- Caro y yo nos miramos asustadas.

Terminamos de comer, y nos despedimos de los chicos.

Dios!! Carolina y yo dimos gracias a Dios el haber decidido ponernos zapatos cómodos ese día, ya que caminábamos de tienda en tienda, y por su puesto las mas exclusivas!! Pro que, según decía Ilse, las acompañantes de los Tokio Hotel no podían ir con cualquier vestido, debían ir con el vestido adecuado. Los Tokio Hotel, los Tokio Hotel, eso eran ellos? Pff…!!! La verdad nunca había escuchado hablar de ellos, o por lo menos no a mis antiguos amigos, ya que la mayoría eran fans de los Beattles, Los Ramones, Led Zeppelin, ACDC, etc. Y venía a Alemania y me encontraba con el vocalista de una banda internacional, quien lo diría y yo que quería encontrar tranquilidad en mi vida, pero quien sabe, las cosas suceden por algo.
Si la vida te la limones, haz limonada.

Por fin llegamos a la tienda!! Si la tienda donde las tres nos decidimos a comprar los vestidos, es que todos estaban preciosos. Las tres salimos con nuestras bolsas de vestidos. Esa tarde también compramos los zapatos y accesorios que vestiríamos con éstos.

Después de pasar una larguísima tarde de compras llegamos al departamento, Ilse se vino con nosotras para pasar un rato más, y seguir platicando de nuestras vidas.

-Chicas, ahorita vengo okay, necesito darme una buena ducha y ponerme el pijama- les comenté
-Si está bien, ve a ducharte- me respondió Caro.

Cuando estaba desvistiéndome me di cuenta de algo, si me preocupe mucho la verdad, pero no podía salir de allí sin ducharme así que me duche lo más rápido que pude y salir a decirle a las chicas.

-Em… primero no quiero que se asusten por lo que les voy a decir okay?, pero necesito que me lleven al hospital.
-Porque!?- preguntó Ilse asustada.
-Es que… no estoy bien, me siento muy mal, traigo sangrado y mi periodo es hasta dentro de 15 días, eso no es normal.
-Si, si vamos- Ilse me llevó al hospital, cuando llegamos yo entre sola a consulta.

Después de explicarle a la doctora y que me hiciera un par de pruebas se sentó nuevamente detrás de su escritorio.
-Lamento decirle que por está noche va a tener que quedarse en el hospital.
-Que?, pues que me pasa?
-Tiene un embarazo de alto riesgo y hoy estuvo a punto de abortar.- se los juro que en ese momento mi cara se desfiguro, me puse blanca, sentí que me desmayaba, mi cuerpo se congelo tan deprisa que ni siquiera pude moverme, solo vi un par de lucecitas antes de perder la conciencia.

Narra Carolina:
De repente vimos dirigirse a un enfermero y una enfermera, ella con un suero en la mano corriendo y el con una camilla, la enfermera abrió la puerta del consultorio donde se encontraba Leticia y el entro, Ilse y yo nos levantamos asustadas y cuando la vimos salir de allí toda pálida e inconciente sentí que me moría de la preocupación, pero no nos dejaron acercarnos a ella. Pronto salió la doctora que la atendió y dijo algo que no logré comprender, claro hablaba en alemán. Ilse respondió algunas de sus preguntas, se le escuchaba bastante preocupada también, cuando de repente su cara también se desfiguro, asintió con la cabeza después de que la doctora le preguntó algo, se fue y nos dejo allí solas.

-¿Qué pasa? ¿Por qué Leticia esta así?- le pregunte casi al borde del llanto
-Leti… ¿Tu sabías… que Leticia está… embarazada?- puedo apostar que mi mandíbula fue a dar hasta el suelo, tuve que sentarme y respirar onda- por lo visto veo que no- respondió un poco más tranquila- pues estuvo a punto de tener un aborto, porque tiene un embarazado de alto riesgo. Creo que deberíamos avisarle a los chicos.
-No creo que sea lo más prudente.
-¿Entonces que hacemos?
-Esperar a que Leticia despierte y ella nos diga que es lo mejor que podemos hacer.
-Tienes razón, ¿vamos a preguntar a que cuarto la subieron?
-Vamos.

Después de que nos dijeron que su habitación era las 215, fuimos a donde estaba. Se encontraba acostada en la cama amarilla y ahora con una bata de esas de hospital. Nos sentamos en el sofá que había allí hasta que despertó, un poco desorientada, pero despertó.

-¿Cómo te sientes?- le preguntó Ilse
-Bien- musitó un poco desorientada, de pronto su mirada se volvió triste y sus ojos se aguaron- ya lo saben verdad?- nos cuestionó mientras una lágrima surcaba su cara.
-Si- respondimos ambas y ella suspiró.
-No lo sabías, ¿verdad?- le pregunté
-No- se le quebró la voz- y sabes lo peor de esto…- negué- que lo voy a tener
-¿Esa es tu decisión?
-Si, el bebe no tiene la culpa de que su padre sea un idiota.
-¿Le vas a decir a Bill?- fue Ilse la que habló, y fue entonces cuando la cara de Leticia se cubrió lágrimas. Bill, Bill, Bill… ese chico de verdad le gustaba a Leticia, ahora como le iba a decir que sería madre.- El lo entenderá.-aseguró.
-¿Puedes llamarle? ¿Por favor?, pero no quiero que le digas por qué estoy aquí solo dile que no se preocupe que fue un desmayo, que no es necesario que venga.
-De acuerdo- Ilse salió de la habitación.

-¿Lo quieres mucho, verdad?
-¿A quién?
-A Bill.
-Más de lo que te puedes llegar a imaginar, es tan dulce y tierno.- suspiró y yo junto con ella.- Y a ti que te pasa?
-Se que sabes que no te he contado algo- ella asintió- ayer cuando llegué, y me encontré con Tom de verdad me enoje, después de que me fui a mi cuarto y terminé de hablar con Eduardo, el entro a mi habitación y nos besamos- los ojos de Leti casi se desorbitaron- bueno, mas bien lo bese yo.- agaché la cabeza.- No se que me pasa con el Lety, es muy complicado para mi, imagínate como estoy, me caso en menos de un mes!! Un mes! No se que hacer.- suspiré cancina.
-¿Ahora yo te pregunto, lo quieres?
-¿A quién a Tom?- cuestioné dudatiba.
-A Eduardo.
-Si lo quiero y mucho, pero ya no es como era antes, me explico. Es que mira, cuando comenzamos yo sabía que terminaría casándome con él, ¿porqué?, por que el me trata súper bien, siempre ve que tenga lo mejor, que me sienta cómoda y pues no se… ahora después de tantos años todo se convirtió en rutina, lo sigo queriendo mucho, pero ya no lo amo. Y luego vengo a seguirte, y me encuentro con este tipo que me hace temblar de pies a cabeza, y pues que pasa, que me confundo toda.- suspiré.
-Si enserio no lo amas, no sigas con esto- me dijo en tono maternal- no te hieras y no lo hieras a él, si tu le explicas que es lo que sientes y por que lo sientes, él te va a entender, te quiere mucho y como bien dijiste él quiere lo mejor para ti, y si eso no se encuentra a su lado te dejará ir.- Ella tenía razón por más que me doliera eso era, por más que yo me negará a aceptar.
-Hablaré con Eduardo cuando vuelva.
-¿Cuándo regresas a México?
-La semana que viene, y me encantaría que pudieras venir conmigo, pero si por lo del embarazo no puedes, enserio lo entenderé.- en ese momento entró Ilse a la habitación.
-¿Qué te dijo Bill?
-Ya viene en camino, le dije que la doctora te hubo dicho que te hubiste puesto así por todo lo que te ha pasado últimamente eso de tu casa, tu novio, y todo eso, que fue solo un poco de estrés, pero el me dijo que de todos modos vendría a verte.
-Okay muchas gracias.- le sonrió- y en cuanto a lo que me dijiste tu- me señaló- le preguntaré a la doctora haber si me autoriza, ¿okay?- yo asentí.

Minutos después, casi media o cuarenta y cinco minutos, llegaron los chicos.

-Estas bien- fue corriendo Bill casi hasta Lety, ella sonrió.
-Si claro que si, tranquilo y muchas gracias por venir- también volteo a ver a los otros tres chicos que se encontraban un poco mas lejos de ella.
-Pero cuñada mírate, necesitamos que te relajes.- ese fue el rastas como no.
-Creo que será mejor que vayamos a tomar un poco de café no les parece, Gustav, Georg, me acompañan?- les decía Ilse mientras los tomaba a cada uno de un brazo y los sacaba de la habitación, claro entendí la indirecta.
-Tom, me acompañas por uno a mi también?- me estaba costando más trabajo de que pensaba el simple hecho de no derretirme al mirarlo a los ojos, o no ponerme roja como tomate cuando me sonreía.
-Si, vamos- salimos de allí dejándoles y poco de intimidad.

Narra Leticia:

Dios estaba tan nerviosa, mi corazón comenzó a palpitar muy rápido. No sabía si decirle ya a Bill, o simplemente huir, eso ya lo había hecho una vez, ¿cuál sería la diferencia? La enorme diferencia de que Bill no me había traicionado y no se merecía eso, esa era la gran diferencia.
Se acercó más a mi y tomo asiento en mi cama, me acarició la mejilla derecha con su delicada mano de porcelana.
-¿Cómo te sientes?- me susurró.
-Bien- contesté en el mismo tono.
-Aún en bata de hospital te ves hermosa- sonreí avergonzada.-Te ves bonita.
-Bill para por favor.
-Leticia… nos conocemos de nada prácticamente, pero eres muy especial para mi.- ¿Porqué me decía esas cosas?, ¿Acaso no se daba cuenta lo mal que me hacía que me dijera eso?, ¿No sabía lo mucho que me dolía? Sentí como se me llenaban los ojos de lágrimas nuevamente, sin duda esto de estar embarazada te pone muy sensible.
-No sigas por favor.
-No puedo parar de decirte lo mucho que me importas.
-Pero yo necesito que lo hagas, necesito que dejes de recordarme lo que sientes por mi. Necesito que dejes de sentir lo que sientes. Necesito que me dejes.- susurré mientras más lágrimas recorrían mi rostro.
-¿Acaso tu no sientes lo mismo que yo?- me cuestionó preocupado por mi respuesta.
-Claro que si, pero no podemos estar juntos- le respondí secándome las lágrimas con el torso de mi mano.
-No te entiendo.
-No tienes por que entenderme, solo necesito pensar, necesito estar tranquila, necesito estar sola.
-¿Quieres que me vaya?- preguntó temiendo la respuesta y entre mas lágrimas, respondí
-Si- voltee mi cara cuando quiso despedirse de mi y justo cuando iba a cerrar la puerta, dirigí mi mirada hacia ésta y vi como me miraba antes de cerrar la puerta. Y me dejo sola, tal como se lo pedí llorando en silencio, convulsionándome por mi propia culpa, ahogándome en el llanto amargo de mi soledad, soledad a la que yo quería pertenecer solamente por miedo.

Continuara...
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Hola!!
Mis lector@s espero y esten súper bien y les estee gustando el fic, como ya les he dicho otras veces cualquier comentario o critica haganmelas saber okas?, yo acepto todo tipo de criticas por que asi mejoro^^ Aqui les deja mi amiga Ebill el capitulo 9, espero y les guste mucho.


Besitos
BlueRose*

Cap 8 "Queriendo escapar encontre mi hogar" By BlueRose

Capitulo 8:

Narra Caro:
Después de terminar de cenar, Tom se fue, ahora si tocaban las explicaciones de parte de Lety.

-A ver, dime que fue lo que paso exactamente para que tomaras una decisión tan precipitada, como la que tomaste- dije seria.
-Mira- suspiró- es que…- me comenzó a contar todo lo sucedido hasta cuando llegó al bar.
-Y que pasó allí?
-Me emborraché, subí a donde estaba el karaoke, y caí y ya no supe nada hasta el siguiente día que desperté en el departamento de enfrente. Bill se porto muy bien conmigo, estoy eternamente agradecida.
-Es que… Carlos es un tonto, la neta, como fue capaz de hacerte algo asi?
-Ya… déjalo así, ya no puedo hacer nada, el decidió que las cosas serían asi, y así serán.
-Y que?, no te ha hablado?
-No- respondió seca.- Pero, bueno… no se, a ti te noto rara, que tienes?
-No es nada, solo que estoy cansada- metí, y se que se dio cuenta, pero ella sabía que cuando fuera el momento yo le contaría.
-Bueno, pues, en ese caso arriba, que mañana tenemos que salir a ver la ciudad.

Nos levantamos y cada una fue a su habitación.
Tarde mas de lo pensado en poder conciliar el sueño, es que no podía dejar de pensar en el, su sonrisa, sus labios, sus ojos. Todo el llamaba mi atención, y no sabía como apartarlo de mi mente, aparte estaba preocupada, por que faltaba cada ves menos para mi boda, y yo pensando en tonterías. Pero es que ¿Porqué? ¿Porqué ahora? Tanto tiempo esperando que este sentimiento viniera de nuevo a mi, pero no, todo tiene que ser demasiado complicado. Ahora me tocaba aguantarme no podía suspender una boda por una estúpida confusión! Aparte, el no me conoce, no sabe de mi, no se si le gusto, no se nada absolutamente nada de el. Y otra cosa, no se que impresión tenga de mí, por que todo tiene que ser tan complicado.
Después de estarle dando vueltas al asunto, como otra media hora más, logro conciliar el sueño, y caigo rendida en los brazos de Morfeo.

Narra Leti:
A la mañana siguiente después de bañarnos y arreglarnos, nos dirigimos al apartamento de Ilse, ya que no teníamos nada que hacer, decido presentarlas, es que sería genial que se conocieran son tan parecidas en su forma de ser.

Llegamos y toqué la puerta.

-Quién?- preguntó a lo lejos.
-Yo!- grité yo también- soy Lety!
-Ah!, ya voy, espera un segundo!- después de unos cuantos segundos nos abrió la puerta y nos invitó a pasar.
-Ilse, es que te quiero presentar a mi mejor amiga, es de México, no entiende el alemán, no todavía, vino a ver como me encontraba.
-Hola, mucho gusto- dice Ilse en ingles.
-Igualmente, encantada de conocerte- respondió Carolina
-Y que show? Vas de salida?
-Pues… iba, pero…- su celular nos interrumpió- Disculpen!- contestó.
-Si?
-Ilse! Donde estas?
-Pues en el apartamento, donde mas.
-Y que haces ahí todavía, llevas media hora retrasada.
-Si, si! Lose, y lo siento, pero es que ya iba de salida, pero es que llegarón Lety y su amiga, y pues…
-Ah… bueno no importa si es así, quédate con ellas todo lo que sea necesario.
-Enserio?
-Si!, Si!
-Ok!, oye por cierto, ella no sabe nada de…
-No, no sabe nada.
-Ah, ok!, bueno pues nos vemos luego.
-Saluda de mi parte a Leticia y a su amiga.
-Si, si!! Adiós.-colgó y se volteó con nosotras con una sonrisa en la cara.

-Chicas!? Les apetecería conocer un poco mas afondo la ciudad?- Caro y yo nos volteamos a ver y sonreímos, lo ultimo que Ilse hace antes de salir como rayo del apartamento es coger su bolso, y salir agarrada de las dos hacía su coche.

Toda la mañana la pasamos viendo los lugares más importantes, unos cuantos restaurantes que nos iba recomendando Ilse, y al final decidimos llegar a un café muy mono por cierto, se veía acogedor.

-Uf… gran día- comentó Ilse tomando un sorbo de su descafeinado
-Totalmente de acuerdo contigo- respondió Caro, como lo había previsto se cayeron de maravilla.
-m… tengo una fabulosa idea, tal ves los chicos me maten, pero es que está en mi naturaleza, no puedo evitarlo- soltó una pequeña risita- quieren acompañarme a verlos en acción?- Caro y yo nos miramos confundidas, pero terminamos nuestros respectivos cafés lo mas rápido que podemos y dejamos el dinero de la cuenta en la mesa, con la respectiva propina.

Ilse conducía realmente rápido, pero eso ayudó a nuestros nervios, pronto llegamos a una especie de granjita o algo así.

-Dios!! A lo mejor me matan, o hasta me despiden, pero dios es que son geniales y tienen que verlos.
-Ilse, me estas asustando, te pueden despedir por esto?- cuestioné preocupada
-Pues, existe la probabilidad, pero aw… me arriesgaré.- dijo bastante segura, aparcamos frente a una puerta blanca de cristal, e Ilse sacó una llave- prepárense, por que no cualquiera entra aquí- Caro y yo suspiramos y nos adentramos siguiendo a Ilse bastante cerca, temiendo ser corridas de ese lugar, que ni siquiera sabíamos que era, parecía una especie de casa, pero es que era tan raro, una pequeña salita, con una recepción al lado, dios hasta parecía un consultorio de dentista, bueno exceptuando todos los premios que había en las vitrinas, el teléfono que sonaba constantemente y era atendido por un joven. Pasamos como si nada por su lado, nos adentramos un poco mas, pasamos por un pasillo, las paredes eran blancas y el pasillo estrecho, así que caminábamos apretaditas a través de éste.

-Aquí es…- susurró Ilse, pronto comenzó a sonar una hermosa melodía.

Fácil nos quedamos quince minutos paradas escuchándolos tocar, ellos ni se habían percatado de nuestra existencia, hasta que la mirada de Tom y de Caro se cruzaron y el se equivocó, todos pararon.

-Em… lo siento- se disculpó con el ceño fruncido y pude notar como Caro agachaba su cabeza un tanto apenada.- pueden sentarse si quieren- nos dijo señalando unos sillones que se encontraban frente a ellos y fue cuando todos repararon en nosotras. Nos sentamos en silencio para que ellos terminaran de ensayar y cuando por fin lo hicieron.

-Qué les pareció?- nos cuestionó Bill
-Me encantarón- respondí
-Si, la verdad son geniales- me siguió Caro.
-Em… bueno, les gustaría ir a comer?- preguntó Bill
-Por mi bien- respondí
-Si, estaría genial

Pues total que decidimos ir todos, o sea, Bill, Tom, Georg, Gustav, Caro, Ilse y yo.
Comimos en un restaurante local de comida Alemana, muy rica por cierto. Cuando ya estábamos por el postre, cuando…

-Casi lo olvidaba, nos invitaron a una recaudación para los niños pobres, y a cada uno nos dieron 1 invitación extra, quieres venir conmigo Lety?- mis ojos se abrieron todo lo que pudieron
-Wow! Si, sería un honor! Claro que si!
-Y tu conmigo Ilse?- cuestionó Gustav
-Claro, me encantaría- no se… pero se notaba que entre ellos había algo.
-Y tu Georg a quien vas a invitar?-preguntó Bill
-Ya invité a Karina- sus mejillas tornaron un color rosado y agachó su cabeza.
-Si tu quieres Caro, te puedes venir conmigo…- dijo casi inaudible Tom, y ella comenzó a ponerse nerviosa.
-Bu… bue… bueno, es que no… no se, no estoy segura- logró decir al final
-No tienes que ir si no quieres- respondió el serio. Ella lo miró más tranquila y con una sonrisa.
-Si, si quiero- respondió al final.

Continuara...